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PIEDRAS DECORADAS CON MANDALAS

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Antes de comenzar, ¿qué es un mandala?

Mandala es una palabra que en sánscrito significa círculo sagrado.

El mandala viene a ser una representación del universo, y su uso está documentado desde tiempos antiguos; de Egipto, hasta China, pasando por India e incluso los druidas en España.

Las diferentes culturas coinciden, sin embargo, en que el mandala conduce hacia el camino de la unidad del ser, por lo que se utiliza como método de relajación y meditación.

¿Por qué pintar un mandala?

Estos son sólo algunos de los beneficios que nos puede aportar crear un mandala:

  • Potencia la creatividad
  • Expande la conciencia
  • Nos reconecta con nuestro ser esencial
  • Nos ayuda a mejorar la comunicación con el mundo
  • Nos permite desarrollar la auto-observación y la auto-aceptación
  • Nos centra
  • Nos armoniza
  • Nos hace sentir paz y bienestar

Y por otra parte, quedan tan bonitos para decorar cualquier rincón de nuestra casa 😉

Ahora sí, empezamos…

¿Qué necesitamos?

  • Piedras. Yo prefiero las de cantos rodados y lo más planitas posibles. En Mallorca hay muchas calas donde puedo encontrarlas.
  • Pintura acrílica para superficies porosas. Yo utilizo la marca Folkart, que es de bastante buena calidad y buen precio. Cada botecito, unos 2€.
  • Rotuladores permanentes para trazar los dibujos. Los que he estado utilizando hasta ahora son de la marca Edding, y también tengo de Staedtler.
  • Rotuladores acrílicos opacos. Mi último descubrimiento. Como los rotuladores permanentes de colores no son nada cubrientes, no me servían, así que tras preguntar y preguntar encontré estos de la marca POSCA que al ser opacos, cubren muy bien. Además tienen en punta fina (0.7mm), y van genial para rellenar los dibujos. El precio, algo más de 2€ cada uno.
  • Barniz vitrificador ultrabrillante. Sirve para mantener mejor los colores a largo plazo y además le da un efecto brillante muy bonito. Este producto es muy bueno, pero un poco caro, el botecito grande de 180ml, casi 10€. También se utiliza para hacer trabajos de decoupage.
  • Un pincel plano.
  • Toda tu imaginación, creatividad, y dejarte llevar por el momento y el mandala. Lo que surja.¿Cuáles son los pasos a seguir?

    Antes de nada pintamos las piedras de un color base que nos guste. Primero por un lado y al cabo de una hora más o menos ya podemos darle la vuelta para pintar el otro. Una vez secas (mejor dejarlas reposar un día al menos), empezamos a dibujarlascon un rotulador permanente negro o blanco (según el color que hayamos escogido para la piedra).

    Recuerda que el mandala empieza siempre con un punto en el centro y vamos dibujando alrededor de él.

VIDEO:   https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=d4Z86W9GBw4

 

FUENTE: demicasaalmundo.com

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MAS DESPACIO CON LOS NIÑOS (CARL HONORÉ)

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Más despacio con los hijos: un encuentro con Carl Honoré

Aquél fue un momento de revelación para Carl Honoré, precursor del movimiento “Slow”, que en su intervención en el congreso “El Ser Creativo” celebrado en Málaga defendió las ventajas de desacelerar, parar un poco, o mejor dicho, “hacer las cosas en su tiempo justo”.

Niños contagiados por el virus de la prisa

La aceleración que observamos en todos los ámbitos de la vida moderna (la comida, el trabajo, el deporte, las relaciones) afecta especialmente a nuestroshijos.

En su libro ” Bajo Presión”, Honoré describe cómo desde la cuna nuestrosniños viven contagiados del virus de la prisa: les ponemos música desde muy pronto para mejorar su desarrollo, los apuntamos a actividades con solo meses y luego los sometemos a rígidos horarios y actividades extraescolares.

Este ritmo trepidante añade una gran cantidad de ansiedad a su vida, merma la capacidad de aprendizaje de los niños, dificulta sus relaciones sociales y, por supuesto, la autoestima que están construyendo.

“La crianza sin presión consiste en dejar a nuestros hijos averiguar lo que son y no lo que queremos que sean. Esto significa dejar que las cosas sucedan en lugar de forzarlas. Significa aceptar que los aprendizajes y experiencias más enriqucedores a menudo son imposibles de medirse o clasificarse en un curriculum vitae”.

Los niños necesitan momentos de aburrimiento

“Lo que los niños necesitan es tiempo, lentitud, momentos incluso de aburrimiento, porque es ahí como expresan su creatividad, aprenden a socializarse y a conocerse”, expresó en el congreso de Málaga.

Según Honoré, con tantas prisas se nos ha olvidado cómo disfrutar plenamente del momento, solos o con otros. ¿Podemos de verdad ralentizar nuestro ritmo en este mundo de prisas, diferenciar lo urgente de lo importante, dedicar más tiempo a lo que de verdad consideramos importante? “Sí”, afirmó categórico.

Él, que se reconoció un ex adicto a la velocidad, aseguró que desacelerar le cambió la vida: “soy más feliz, más productivo, mis relaciones son más fuertes y, la prueba definitiva: leo a mi hijo los cuentos con todas las palabras”.

El movimiento “Slow”

Carl Honoré es defensor del movimiento “Slow”, que intentarecuperar la calma perdida en las sociedades desarrolladas para saborear la vida de otra manera.

Honoré, autor también de “Elogio de la lentitud”, ha descrito el movimento “Slow” como “una revolución cultural. Un uso del tiempo más sano, máshumano y -y esto no es una paradoja- más productivo. De tratar de hacer cada cosa lo mejor posible, en vez de hacerla lo más rápido posible. Es una filosofía que se puede aplicar en todos los ámbitos: comida, sexo, trabajo, diseño, medicina…”.

“Hemos creado una embrutecedora cultura del perfeccionismo. Esperamos que todo sea perfecto -nuestros dientes, nuestros cuerpos, nuestras vacaciones-. Y queremos hijos perfectos para redondear el retrato. El problema es que no hay tal cosa y esa búsqueda se está volviendo contra nosotros”.

FUENTE: http://www.serpadres.es/1-2-anos/educacion-estimulacion/articulo/mas-despacio-con-los-hijos-un-encuentro-con-carl-honore

Los niños tiene derecho a no dar besos ni abrazos si no quieren hacerlo

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Todo el que tenga niños sabe que en la mayoría de los casos lo más normal es que se muestre verdaderamente renuente a dar muestras de afectos tales como besos o abrazos tanto a familiares como a conocidos y lo cierto es que obligarlos a hacerlo de todos modos es la peor de las opciones en cualquiera de los casos. Lo cierto es que obligar a los niños a demostrar afecto que no les nace de manera natural en realidad no los vuelve más sociables sino más vulnerables al abuso sexual y al desarrollo de conductas sexuales de complacencia, aunque los adultos desconozcan estas graves consecuencias.

Lo máximo que se le puede solicitar a un niño es que trate a los otros con respeto, pero nunca que haga demostraciones solamente por contentar a dicha persona o al adulto que se lo indica, ellos deben tener siempre el control de las elecciones en lo referente a su cuerpo y a la forma en la que interactúan con los otros, ya que mientras más rápido asimilen que tienen el total derecho de decidir qué hacer y con quienes, mejor será su desarrollo personal y más positiva su visión sobre si mismos, aprendiendo a respetarse y a cuidarse siempre, sin importar lo que digan los otros, algo que aunque parezca simple en una situación cotidiana de “dale un beso a la tía o se pondrá triste”, en realidad tiene un significado realmente importante en cuanto a no dejar paso a la manipulación, a la obligación o al condicionamiento.

Especialistas en el tema como la cofundadora y directora ejecutiva de Kidpower Teenpower Fullpower International, Irene van der Zande que maneja esta agrupación sin fines de lucro que se especializa en brindar información sobre prevención de la violencia y seguridad personal, indica:

“Cuando forzamos a los niños a someterse al afecto no deseado para evitar ofender a un familiar o lastimar los sentimientos de un amigo, les enseñamos que sus cuerpos en realidad no les pertenecen porque tienen que dejar a un lado sus propios sentimientos sobre lo que se siente bien para ellos”…“Esto lleva a que los niños sean abusados sexualmente, a que las adolescentes se sometan a comportamientos sexuales para ‘que yo le guste’ y a que los niños soporten el bullying porque todos están ‘divirtiéndose’”.

La gran mayoría de los padres no consiguen observar la magnitud del problema, obligar a un niño a tocar a la gente de forma inofensiva cuando ellos no lo sienten de forma natural los deja vulnerables a cualquier otra situación de riesgo con pederastas, teniendo en cuenta que en un alto porcentaje de casos de pedófilos, el abusivo es un conocido del niño, es sumamente probable que los adultos hayan obligado al niño a demostrarle “afecto” a ese individuo con anterioridad, por lo que el mensaje es realmente confuso para el pequeño, que se verá obligado a soportar los abusos ya que siente que eso es lo que sus padres quieren que haga.

Ursula Wagner, especialista de salud mental explica por su parte:

“envía un mensaje de que hay ciertas situaciones en las que lo que hacen con sus cuerpos no depende de ellos”…“Si son obligados a mostrar afecto aunque no quieran, más adelante los hace vulnerables al abuso sexual”.

Fuente: http://pequelia.es/77498/los-ninos-tienen-derecho-a-no-dar-besos-ni-abrazos-si-no-quieren-hacerlo/

10 verdades sobre el primer año del bebé

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(…/…)

1. Vas a ser malísimo en esto de la paternidad y vas a ser genial, todo a la vez, en cualquier momento. Vas a ser un padre y una madre distinto cada mañana con un hijo que será también diferente, que cambiará en cuestión de horas, o minutos, o delante de tus ojos. Habrá días buenos y días malos, minutos buenos y minutos malos, buenas decisiones y no tan buenas. Algunas cosas, probablemente un montón, las harás mal. Sé indulgente contigo mismo, porque te quieren y te necesitan como a nadie. Estás escalando el monte Everest a pelo, así que no te preocupes si al principio lo haces fatal.

2. Después del parto, el cuerpo está fofo, blando, con hoyuelos y extraño. Te avergüenzas de él y te duele, pero es precioso en su imperfección, y lo normal es que se quede así bastante tiempo. Una personita acaba de salir de ahí. Así que, con calma. Come bien. Pasea cuando estés lo suficientemente recuperada. Escucha a la gente que te dice que estás guapa. Tómatelo al pie de la letra. Recuerda por qué vales lo que vales.

3. Tu bebé no es como los otros bebés. Tu bebé es único, y tú y tu pareja sois los únicos expertos en él. Tu bebé no se portará como dicen los libros, no le gustará lo que se supone que le tiene que gustar, no hará lo que se supone que tiene que hacer y es normal y genial, perfectamente válido. Lo mejor que puedes hacer es dejar la literatura y ponerte a conocer a tu bebé. ¿Qué le gusta? ¿Qué le hace reír? ¿Cómo se duerme mejor? ¿Cómo suena cuando tiene hambre? Descubrir estas cosas te ayudará muchísimo más que las instrucciones que te dé cualquier desconocido. Tu vida o tu familia no tienen por qué parecerse a ningún modelo en concreto. Puedes seguir tus propias reglas. Sólo tienes que crear una vida que te funcione, y dar amor, seguridad y muchas sonrisas. Y si esto supone hacer una fiesta de tortitas a las dos de la mañana, no seré yo la que te diga que no la celebres. De hecho, puede que hasta me dé envidia.

4. Ya vale de decirle a la gente que todo debería ser fácil e indoloro. Vivimos en una cultura en la que la facilidad se equipara al valor de las cosas; cuanto más fácil, mejor, y si algo te cuesta más es porque te estás equivocando. Pero lo cierto es que a veces las cosas más difíciles valen realmente la pena. De vez en cuando, ocurre que las cosas que considerábamos más difíciles resultan ser las más simples y sencillas. A esto se le llama un milagro, y aunque lo puedas asociar en cierta medida a la lectura de un libro, a la alineación de los astros, a la manera mágica en que acaricias las plantas del pie de tu bebé o al té que bebes los jueves, se puede decir que se trata de un milagro. Y las probabilidades de que este mismo milagro le ocurra a TODOS LOS PADRES DEL MUNDO son ínfimas, incluso teniendo en cuenta los libros, los astros, el té y las caricias. Nuestras victorias nos hacen tanta ilusión que queremos compartirlas, pero es importante que sepamos que cada padre y cada madre se enfrenta a cuestiones diferentes. Lo que a unos les resulta sencillo puede ser la pesadilla de otros papás. Y el hecho de que tu bebé no duerma bien a las cinco semanas, aprenda a comer con cubiertos en su primer cumpleaños, llore demasiado o tus pechos se irriten al dar de mamar, no quiere decir que algo vaya mal. A veces las dificultades son positivas; nos hacen crecer. Y resulta que ser padres acarrea dificultades. Cualquier libro que te diga lo contrario es una mierda.

5. Hablando de mierda, quiero decir, de caca. Te han avisado. Te lo han contado. Pero a pesar de tanta advertencia, sigue siendo sorprendente, alarmante y absolutamente impresionante el tiempo que te vas a pasar controlando, oliendo, limpiando, evaluando, comentando, examinando y transportando caca. Acostumbraos a tratar con ella, porque la tendréis muy cerca. Así que podéis ir haciéndoos a la idea.

6. Cuanto antes descubras cómo aceptar de forma educada los consejos que no quieres oír, mejor. Por algún motivo, a la gente le encanta comentar sobre los bebés; todos tienen una opinión y todos quieren compartirla. Creo que la mayoría de los consejos que dan son bienintencionados (la mayoría, del estilo de “a mí me funcionó y estoy tan contenta que quiero compartir mi alegríííía contigo porque pareces bastante cansada”), lo cual al menos no resulta demasiado ofensivo, y es bastante sincero.

La cuestión es que puedes pasarte los próximos 12 meses a la defensiva contestando a señoras mayores o sabelotodos sin hijos o puedes decidir darle a todo el mundo el beneficio de la duda, sonreír y agradecerles sus consejos, en modo zen y convencida de que nadie mejor que tú sabe qué es mejor para tu hijo.

Si yo fuera tú, preferiría la opción zen.

Nadie va a por ti. Todo el mundo quiere que te vaya bien. Y de todas formas, que les den, porque estás criando un niño y eso es maravilloso. ¿Tu hijo ha comido hoy? ¿Está relativamente limpio? ¿Se ríe de vez en cuando? Pues ya está. Puedes asumir todos los comentarios, quedarte con los que te gusten y desechar el resto. Qué amable por su parte que se preocupen.

7. Empieza a hacer estiramientos, porque te toca ser flexible. No soy muy fan de comentarios generales como “a todos los bebés les gusta que les envuelvan en mantitas” o “el colecho es lo mejor para todos”, pero sí hay uno que apoyo: los bebés son muy inoportunos. Tus horarios, tus horas de sueño, tus récords de puntualidad, tus fechas límites, tus mejores camisetas, tus relaciones: todo se va a volver caótico y complicado. Tienes dos opciones: convertirte en un ser permanentemente cabreado, frustrado y cansado, o tragarte tu orgullo y ser flexible. Pide ayuda. Acepta el fracaso. Llega tarde. Quédate en pijama. Ignora la vajilla. Aparta lo que puedas y alégrate si consigues sobrevivir con tus necesidades básicas cubiertas. Te vas a peder alguna fiesta y otra cosas importantes, pero no importa. Al contrario, será genial.

Quizás, solo quizás, seas uno de esos padres a los que les toca un niño mágico que responde a los métodos de los libros que has leído, o que es un santo por naturaleza y se ajusta como un guante a tu fabulosa y organizada vida. A esto también se le llama milagro. Te queremos y nos alegramos por ti. Pero por favor, cállate.

8. Lo más importante que necesitas para tu bebé no es una hamaca, ni un juego de sábanas, ni un cochecito. Lo más importante que vas a necesitar para tu bebé es tu gente. Tu gente te mantendrá a flote. Te ayudarán cuando estés cansada, te alimentarán cuando estés muerta de hambre, te perdonarán cuando llegues hecha un desastre con horas de retraso, o cuando te conviertas en una amiga negligente que no se acuerda de ponerse calcetines, por no hablar de los cumpleaños. Querrán coger a tu bebé cuando estés demasiado cansada o frustrada para tenerle en brazos, porque eres imperfecta y humana y cometes errores. Te recordarán quién eres cuando estés a punto de pensar que toda tu vida se reduce a caca. Te ayudarán a mantenerte en pie.

9. Tenemos que ayudarnos mutuamente a mantenernos en pie. Criar un bebé es una de las cosas más duras que muchos hemos hecho en la vida. Podemos hacernos pedacitos, criticarnos o mirarnos por encima del hombro los unos a los otros, o podemos querernos, admirar bebés adorables, echar una mano y celebrar victorias. No es tan difícil, venga. A nadie le importa si tu método es mejor. A todo el mundo le importa lo precioso que es tu hijo, así que tomemos un café y qué te has hecho en el pelo últimamente, nena, que estás guapísima. No seamos chungos. De verdad que no es tan difícil.

10. El éxito reside en querer mejorar. Aquí tienes una verdad: no sabes mucho sobre nada. Dentro de un año, cuando tu hijo cumpla uno, seguirás sin saber demasiado. Procura acumular toda la sabiduría que puedas. Aprende de tus errores. Sé humilde. Sé abierto. Cuando sepas qué se puede mejorar, hazlo. Sé un mejor padre y madre mañana de lo que lo has sido hoy, siempre, todos los días, hasta que puedas. Prueba cosas nuevas y deséchalas sin remordimiento si no funcionan. La vida no es un concurso o un juego, es simplemente una preciosa vida. Vive cada minuto, en lugar de apuntarlos en un marcador. Y quiere a ese bebé increíble.

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Fuente: http://www.huffingtonpost.es/karyn-thurston/ser-padres-10-verdades-sobre-el-primer-ano_b_4259490.html?utm_hp_ref=spain

Fiesta Benéfica Aquarium de Palma

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El próximo fin de semana en Palma Aquarium será muy especial: celebramos la gran fiesta solidaria Yo También. Visítanos y encontrarás muchas actividades: pintacaras, talleres de manualidades, exposición de maquetas de barcos, actuaciones musicales, una colla de dimonis como fin de fiesta…
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Entrada sólo 9€!!!