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El papel de madres y padres en las UCI de neonatos

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Por Idoia Armendáriz

En el Senado se ha aprobado una moción importante: se trata de asegurar el derecho de los bebés ingresados a estar acompañados todo el tiempo. Es una gran noticia llena de buenas intenciones, pero le falta un pequeño pasito indispensable para cambiar realmente el tipo de cuidados que reciben los bebés prematuros y enfermos. Parece ser que con abrir la UCI a los padres van a empezar a verse imágenes de madres con sus bebés fuera de la incubadora practicando el Cuidado Madre Canguro.

Existen en España varias unidades neonatales abiertas las 24 horas del día a las que los padres van un ratito por la mañana y otro por la tarde para acariciar al bebé a través de uno de los huecos de la incubadora, siempre que las rutinas del personal sanitario se lo permitan. Los padres desconocen la importancia que ellos tienen para la evolución de su hijo. Nadie les informa. En las unidades se les trata como visitantes y como tales se comportan.

Para que exista un cambio real no es suficiente con abrir las puertas de la UCI, hay que dar un “lugar” y unas “tareas” a la familia, integrándola en las rutinas hospitalarias. Los padres no van de visita, los padres son el centro de la mejoría y el desarrollo del bebé. Son necesarios su presencia constante y el contacto piel con piel. Se sabe que las analgesias más efectivas para los procedimientos dolorosos en neonatos son la lactancia materna y el contacto piel con piel. No se debe excluir a la madre en los procedimientos que se puedan realizar con el bebé al pecho, sustituyéndola por un poco de sacarosa (el azúcar es el analgésico de elección para estas situaciones). Los padres pueden y deben ocuparse de todos los cuidados posibles, tienen la necesidad de un lugar físico donde pasar horas con el bebé en contacto piel con piel, necesitan que en la UCI exista predisposición para sacarle de la incubadora aunque esté conectado a multiples máquinas y resulta imprescindible que se les informe de lo que supone su participación activa para el desarrollo y el bienestar del bebé. Sin todo esto, el libre horario de acceso supondrá cambiar las cosas para que en realidad no cambie nada.

El concepto del hábitat. El lugar creado por la naturaleza para que el bebé continúe su desarrollo

Estos bebés, además de sanar en las unidades neonatales, también se desarrollan, ya que están en unos momentos de intensos cambios a nivel físico y cerebral. En el caso de los prematuros, todo ese trabajo se debería estar haciendo dentro del útero, pero si el bebé ha nacido antes de tiempo debe disponer de su hábitat natural para continuar desarrollándose de la mejor forma posible: su madre. (Nils Bergman. Restaurando el Paradigma Original)

Entre las semanas 25 y 35 de gestación, se establecen 40.000 nuevas conexiones neuronales por segundo. Cuando este periodo transcurre fuera del útero, la interconexión neuronal dependerá del entorno y de los estímulos que reciba el bebé. Estas redes neuronales son la base del futuro cerebro.

Casi todos los estímulos que recibe el bebé en la UCI son estresantes; por muy limpio y atendido que se le mantenga, está solo, sin contacto físico, sufriendo procedimientos dolorosos y, en muchas ocasiones, con niveles tanto de luz como de ruido no tolerables para un bebé tan pequeño. Todo esto queda paliado con el simple contacto piel con piel.

Se sabe que a la edad de un año los niños que siguieron el Cuidado Madre Canguro tienen mayor desarrollo neurológico y un mayor perímetro craneal. Cada vez existe mayor convencimiento de que parte de las alteraciones del desarrollo de los niños prematuros a largo plazo tiene que ver con los cuidados proporcionados tras el nacimiento; por eso se habla de “cuidados basados en el desarrollo”. Además, la lactancia materna es medicina para estos bebés. La leche de la madre se modifica para adaptarse a las necesidades específicas de cada prematuro y, solo con que la lactancia se lleve a cabo, desaparece casi por completo la enterocolitis necrotizante que constituye una de las primeras causas de defunción.

La pelota está, pues, en el tejado de los responsables sanitarios, ya que promover un cambio real no es tanto una cuestión de dinero como de deseo y voluntad.

Si para un bebé sano nacido a término es imprescindible estar con su madre, para uno enfermo o prematuro lo es aún más.

Para leer más:

Fuente: http://www.elpartoesnuestro.es/blog/2012/12/26/el-papel-de-los-padres-en-la-uci-de-neonatos

Preparando el parto desde la mente, el cuerpo y el corazón

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yoga

Prepararse para la llegada de un hijo es algo que suena lógico hacer y que en general todas hacemos de una u otra forma. Cada día escuchamos con más frecuencia que las parejas están más conectadas e involucradas en este proceso, lo cual van logrando a través del empoderamiento y las ansias por ocupar un lugar protagónico, donde el parto sea una vivencia propia de madre y padre.

Cuando hablamos de la preparación para el parto, es importante considerar tres elementos (Cuerpo, Mente y Emociones) y ver de una manera holística la llegada al mundo de un hijo. Creer que las visitas prenatales y un poco de ejercicio físico es suficiente, puede ser complejo. Es necesario mucho más…

¿Cómo prepararnos?

El trabajo de parto, sobre todo un trabajo de parto fisiológico, sin la presencia de fármacos o intervenciones innecesarias (tales como episotomía de rutina, oxitocina sintética sin una indicación real o anestesia epidural aún cuándo la mama está soportando bien el trabajo de parto, etc), se asemeja al esfuerzo de un maratón. Imaginemos ahora que una persona común y corriente sin una rutina de entrenamiento para dicho esfuerzo se despierte una mañana y diga: “Me desperté con ganas de correr la Maratón de Santiago (42.195 km), así que me inscribiré y veré que pasa”. Las probabilidades de que esa persona no llegue ni siquiera a los 10 km es grandísima, o sí llega un poco más lejos, seguramente será con un gran costo; con lesiones en su cuerpo y un desgaste emocional impresionante, lo que en consecuencia traerá mayor frustración, dolor y una fatiga a nivel físico, mental y emocional. la idea de prepararnos es prevenir todas esas molestias asociadas al parto y que pueden ser manejadas con más tranquilidad.

Cuándo hablamos de un parto fisiológico, tenemos que estar conscientes que estamos hablando de un despliegue tremendo de esfuerzo físico. Y como cualquier tipo de esfuerzo corporal de gran intensidad, como una maratón o escalar una montaña, para realizarlo se requiere de entrenamiento físico y mental.

pilates

 

La preparación corporal:

En un embarazo saludable el ejercicio físico trae beneficios tanto para la madre como para el bebé. Para la mamá, ayuda física y psicológicamente, incluyendo un mejor manejo del aumento de peso, una mejor función cardiovascular y mayor elasticidad en las articulaciones, lo que hace disminuir considerablemente el riesgo de desarrollar diabetes gestacional o preeclampsia. Al mismo tiempo el beneficio se extiende a un aumento de las hormonas Dopamina, Serotonina y Endorfinas lo que propicia una sensación de bien estar y felicidad, disminuyendo la probabilidad de desarrollar insomnio y depresión pré-parto.  En tanto los bebés, se benefician con una reducción del porcentaje de grasa corporal al nacimiento, lo que se mantendrá en las etapas subsecuentes.

En la preparación corporal es importante incluir la preparación del piso pélvico que ayudará en la prevención de la incontinencia urinaria y fecal. El piso pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que sostienen la uretra, la vejiga, el útero y el recto. El peso extra del embarazo y el trabajo de parto ejercen una presión importante en esta zona, la falta de tono muscular puede ocasionar distintos tipos de problemas,por eso la prevención es siempre el mejor remedio. Para tonificar dichos músculos hay un grupo de ejercicios bastante simples, denominados Kegel, que se puede hacer en casa o contratar kinesiólogos especialistas para aprenderlos y practicarlos.

piso pelvico 2

El masaje perineal es otra herramienta importante en la preparación física. Este masaje es una técnica que tiene como objetivo preparar los tejidos del perineo (Es la región del cuerpo que forma el suelo de la pelvis ligamentosa, donde se encuentran los órganos genitales externos y el ano) para que estos sean capaces de relajarse y extenderse en el día del parto. Dicha práctica puede reducir significativamente el riesgo de episiotomías o desgarros perianales. La recomendación es realizar el masaje diariamente desde la semana 32 de gestación hasta el nacimiento del bebé.  Como complemento les recomiendo la lectura del articulo en Mamadre que habla específicamente sobre el masaje perineal.

Es importante recordar que llevar un embarazo saludable no se asocia a tratar una enfermedad, ya que éste es uno de los períodos en que el cuerpo de la mujer está de alguna forma súper diseñado para que mamá tenga una mejor salud. Hay que acordarse de que el cuerpo necesita estar en movimiento, que la musculatura debe ser reforzada, y que se debe intentar mantener la resistencia física maximizada.

 

La preparación mental:

La mente juega un papel fundamental acá, y es por eso que se debe mantener un equilibrio en el trabajo y sincronía de cuerpo y mente. Si cuidamos el cuerpo para que esté súper tonificado y logramos contar con mucha resistencia física, pero a la vez se siente un temor incontrolable y un desconocimiento del proceso, estos últimos factores no permitirán que la naturaleza tome su curso y la fisiología, de un cuerpo en óptimas condiciones, realice su labor.

Es necesario distinguir dos aspectos muy diferentes: sentir dolor y sufrir. Experimentar intensidad corporal es lo que denominamos dolor. Por ejemplo, cuándo nos quemamos un dedo, nos cortamos con un cuchillo o nos quebramos un miembro estamos experimentando dicha intensidad. Tan luego ocurre el evento, nuestro cerebro recibe la información y todo nuestro cuerpo responde a ese estímulo. Ahora el sufrimiento tiene otra connotación. Los humanos empezamos a sufrir, cuándo además de experimentar la intensidad que un dolor puede provocar, empezamos a enviar mensajes tales como miedo, desesperación o falta de control. Es lo que pasa cuándo decimos: “Dios mío me voy a morir, no soporto más, esto no va bien, algo muy raro pasa acá, es mucho para mí, no puedo, etc.” Ese estado mental intensifica las sensaciones y entonces empezamos verdaderamente a sufrir.

Pasos para manejar y aliviar el dolor 

El primer paso para entrenar la mente para un trabajo de parto, es indudablemente, a través del conocimiento de cada una de las etapas del embarazo y trabajo de parto. No contar con información de calidad, puede generar miedos innecesarios que impactarán fuertemente en el nacimiento.

El segundo paso, es entrenar la mente para adquirir un control en situaciones intensas. Eso se puede obtener, a través de ejercicios de respiración, meditación, hipnosis, mantras, Yoga, Pilates, entre otros. Cada mujer debe buscar la opción que más le acomode, lo importante es considerar, que tanto importa preparar el cuerpo como preparar la mente.

Es importante reforzar que el trabajo mental es para la pareja. Obviamente es mamá quien estará sintiendo más fuertemente las sensaciones en su cuerpo, pero la pareja tiene un papel fundamental en acompañar, apoyando y conteniendo a la mujer, para que así sea más fácil dominar la situación y alcanzar el autocontrol para no caer en pensamientos q lleven al sufrimiento.

 

La preparación emocional:

Las emociones nos acompañan todo el tiempo, en cada evento de nuestras vidas. En el embarazo y parto todo es maximizado, el grado de sensibilidad es enorme.

Es súper importante conectarse con nuestra historia personal y entender cuáles son las emociones que afloran con respecto a la maternidad y a esa gran transición que es el nacimiento de un hijo. Por ejemplo, situaciones claves ocurridas en nuestra niñez o con respecto a nuestra relación con nuestros padres, pueden resurgir e interferir muchísimo durante este período.

Es importante también revisar nuestra propia experiencia de nacimiento y nuestra percepción construida con base a la información que recibimos de nuestros seres más próximos, es decir, ¿cómo mi familia concibe el nacimiento, hubieron muchas historias de miedo, situaciones traumáticas o se concibe el nacimiento como un evento natural y hermoso? Todos esos aspectos generan emociones positivas o negativas ante el proceso. Identificar y trabajar concientemente nuestra carga emocional es súper necesario.

Por otro lado, la preparación emocional también debiese ser una tarea para mamá y papá, ya que las emociones y percepciones del papá, influirán de manera directa en las percepciones y sensaciones de la mujer y del bebé.

Te invitamos a contarnos de qué manera te estás preparando o te preparaste para el nacimiento de tu bebe o qué diferencias hizo la preparación entre un parto y otro.

 

Cariños.

 

Por Grasiele Pasinato

Doula

www.nacersonriendo.com

Fuente: http://www.mamadre.cl/

El padre en el parto

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Quizás creamos que la presencia del padre es esencial a la hora de dar a luz un hijo.

El padre en el partoHay mujeres para todos los gustos y así debe ser. Las hay que no se imaginan sin el padre al lado y las hay que saben que su chico no está hecho para eso.

Incluso también hay mujeres que no quieren que sus hombres las vean en semejante trance y desde luego hay hombres que tienen absolutamente claro que quieren estar y otros que si pudieran lo evitarían.

Muchas veces el padre se siente en la obligación de estar porque es lo que se espera de él. Es una obligación que nadie nombra pero tiene un componente de presión importante.

 

Quisiera invitar a las parejas a que charlen y aborden el tema de estar o no estar en el momento del parto en profundidad. La compañía que la mujer elige para dar a luz a su bebé influye sobremanera en cómo se desarrolla el parto.

El debate queda abierto. Puedes leer más aquí.

Un poco de historia.

La presencia del padre en el parto es realmente reciente, quizás a penas ronde los 40 ò 50 años.

Desde esa fecha hacia atrás, los hombres esperaban fuera de la habitación donde estaba teniendo lugar el nacimiento. Siempre se entendió y se respetó como algo cosa de mujeres y desde luego, si hay algo que es de mujeres es el parto y la lactancia.

En numerosas civilizaciones aún sigue siendo así… el padre espera con sus nervios y su impaciencia fuera.

Y cuenta el obstetra francés Michel Odent que tiene su sentido fisiológico que el hombre no esté donde ella, sobre todo si está nervioso o tiene miedo, ya que es una emoción que dispara la adrenalina y es muy muy contagiosa. Y la adrenalina nos cierra el cuerpo, es decir, entorpece o bloquea la dilatación que el cuerpo de la madre ha de llevar a cabo para que salga su bebé.

Tampoco podemos olvidar que somos mamíferos y que es nuestro cerebro de mamífero el que se ha de poner en marcha para poder parir.

La gran mayoría de las mamíferas, no me voy a animar a decir todas, por si hay alguna que confirma la regla, pare sin el macho. Pocos animales hacen clan familiar, y las hembras mamíferas de estos que permanecen juntos durante el resto de la vida, paren solas, en sus madrigueras, sin los machos. Estos comúnmente andan en las cercanías protegiendo el momento, a la madre y a las crías. Deberíamos preguntarnos por qué.

Así que es normal que algunos padres prefieran estar de guardianes protectores  que de acompañante a su mujer.

Dos razones para que el padre se prepare:

Si después de todo el padre quiere, desea y decide estar presente en el parto debería ir preparado por dos razones importantes:

1. Se sentirá mucho más útil y más preparado para asimilar todo lo que va a experimentar y podrá dar un apoyo eficaz y amoroso a su pareja.

2. La madre tendrá un sostén invaluable en un momento trascendental en su vida.

LO QUE EL PADRE DEBERÍA SABER SI VA A ACOMPAÑAR UN PARTO
1.      Habla con tu pareja antes del parto para conocer como desea parir. Esto te ayudará a apoyarla y a protegerla en sus deseos ese día.

Quizás parezca obvio, pero te sorprendería saber la de padres que no saben lo que desea su mujer. Quizás sea incluso que ni la propia mujer sepa lo que desea.

Pararse a sopesar qué es lo que queremos y cómo queremos que suceda es imprescindible para recibir el apoyo.

Te pongo un ejemplo. Imagínate que una mujer haya decidido no ponerse la epidural en su parto. E imagínate que en el momento más vulnerable del parto empieza a pedir la epidural. En ese momento si el padre que conoce el deseo primario de su mujer de no ponerse la epidural no podrá darle el apoyo que necesita para que la madre supere el trance.

2.      Si ya sabes todo lo que desea ahora debes entender que ella es la protagonista.

El proceso es suyo y tu trabajo es estar a su servicio. Despierto, atento, pero en segundo plano.

3.      Los partos son como las cajas de bombones, nunca sabes cómo va a ser el vuestro.

Así es, por mucho que hayamos planeado, la vida también tiene sus planes y misterios que no entendemos. A veces empeñarse no es lo mejor. Nos preparamos sí, pero aceptamos que pase lo que tenga que pasar.

Lo inteligente, después de haberse preparado para lo óptimo, es rendirse a la vida y dejar que todo fluya.

4.      Protege el espacio. Hay un espacio teórico idóneo para facilitar el parto.

En la medida de lo posible mantén la penumbra en el lugar, protege el silencio, sobre todo evita que ella tenga que contestar a preguntas. Una música que le guste puede ayudar y muy importante, que la habitación esté muy bien caldeada. Una mejor de parto nunca debe pasar frío.

Cuantas menos personas haya en la habitación tanto mejor.

Si te fijas, el ambiente debe ser muy parecido a una primera cita romántica: velas, música, calor, intimidad

Se suele decir que el mismo ambiente que puso al bebé dentro es el que llegado el momento, le hará salir.

5.      Fuera los relojes.

No hay tiempo en un parto. Dos horas, ocho, doce o dieciséis…. lo que la mujer necesite.

Así que deja tu impaciencia detrás de la puerta. Estate relajado y sin prisa.

6.     Ofrécele tu cuerpo para apoyarse en ti.

Colgarse de tus hombros, apoyar su espalda sobre tu pecho, apretar tus manos… puede ser de gran alivio.

posturas para parto

 7.      Invítala a cambiar de posición.

El movimiento es muy bienvenido en el parto.

Hazlo de forma sutil, nunca impongas.

8.      Tu mujer puede convertirse en una leona.

Es más debería convertirse en una leona, es señal de que ha conseguido meterse realmente en el parto.

Y cuando digo leona, es leona. Imagínate a una en frente de ti ¿crees que tendrías miedo? Pues puede que sea eso lo que sientas cuando tu mujer entre en el planeta parto.

Y como si estuvieses delante de una leona, no corras, es el momento de ponerte aún más a su servicio. No la saques de ahí, no la quieras convertir en ella de nuevo… ese es el mejor lugar desde el que dar a luz un hijo.

9.     Tu mujer necesita expresar la intensidad de su parto.

Gritará, aullará, rugirá, resoplará, dirá que no puede más, pedirá auxilio, sentirá que se muere…

Mantente en tu sitio, con tranquilidad… entiende que el momento está cerca y que estos alaridos son parte del proceso.

No te preocupes, todas las mujeres pasamos por ahí y es necesario poder expresar.

10.     Si ella quiere o te lo pide masajea su espalda, sobre todo en la zona lumbar.

Hazlo con fuerza durante las contracciones y más suave cuando hayan pasado, con las dos manos, con movimientos circulares de dentro a fuera.

11.      Apóyala y dale fuerzas.

Dile entre contracciones que la amas y que estás orgulloso de ella.

Dile en los momentos más críticos que es una mujer muy valiente y que solo ella podría hacer lo que está haciendo.

12.       Tras el nacimiento, protege la fusión de tu bebé con su madre.

El primer momento del nacimiento de tu hijo es fundamental que se vincule con su madre. Protege en la medida de lo posible que no separen a tu bebé de su madre.

El vínculo del bebe con el padre se hará a través de la madre. Como dice Laura Gutman, papá sostiene a mamá y mamá sostiene a bebé. Papá y bebé se relacionan a través de mama.

Y tu que opinas, ¿crees que es importante que el padre esté preparado para acompañarte?

Ahora tienes un taller diseñado para que él no se sienta perdido y desubicado en el parto y pueda acompañarte de manera eficaz y amorosa.

 

Fuente: http://www.tudoulaonline.com

Etapas emocionales del trabajo de parto

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Más allá de las obvias señales físicas de que se está en trabajo de parto, hay algunas etapas emocionales que ayudan a determinar el progreso de una mujer en trabajo de parto y de asistirla emocionalmente durante su proceso.

Primera Etapa Temprana

(0-unos 4 centímetros de dilatación – aproximado)

En el inicio del trabajo de parto, la mujer  puede no estar segura si realmente está en trabajo de parto. Ella puede parecer excitada o nerviosa cuando empieza a notar las expansiones. Algunas mujeres se vuelven inquietas y habladoras. Probablemente pueda continuar su rutina diaria. Muchas veces ella tendrá hambre en este momento.

Como Doula es importante que no te emociones demasiado, ya que  puede o no puede ser verdadero trabajo de parto. Lo mejor es animarla a dar un paseo, comer, beber, ducharse y descasar.

Primera Etapa Establecida

A medida que su trabajo adquiere un patrón, ella se dará cuenta, “Esto es!” Esta aceptación puede ser emocionante y abrumadora para ella. Es posible que deba dejar de hacer lo que está haciendo y concentrarse durante las expansiones. Entre una sensación y otra aún conversa. Pero ya está  consciente de los muchos cambios que se producen en su cuerpo.

La Doula o acompañante debe animarla a caminar. Caminar ayuda a abrir la entrada de la pelvis y se estima que acortar el trabajo en casi 28%. La madre debe tener libertad de movimiento y la doula debe estar comprometida a quedarse con ella desde este punto en adelante. Contar la duración de las expansiones (duración e intervalo) puede ayudar a determinar su ritmo de trabajo.

Activo

Fase Activa  (unos 4-9 centímetros de dilatación)

A medida que el trabajo se intensifica, el estado emocional de la mujer estará mucho más serio y decidido. Está trabajando duro y probablemente no quiera que le molesten durante las expansiones. Ella puede comenzar a perder su modestia en este punto. Es muy probable que pierda el apetito y que sienta la necesidad de usar el baño con frecuencia.

Es muy importante que la Doula mantenga un ambiente de paz y tranquilidad. Luces bajas y tranquilidad son lo que normalmente necesita en ese punto. Se debe alentar a la mujer a beber  e ir al baño con frecuencia. Esta etapa del trabajo de parto puede ser un trabajo duro y que realmente necesitan apoyo emocional y palabras alentadoras.

Transición

(unos 9 centímetros de dilatación, a veces menos)

A medida que sus transiciones del cuerpo de la primera a la segunda etapa del trabajo, puede llegar a confundirse. Es común que las mujeres se sientan emocionalmente inseguras durante esta etapa. Muchas mujeres lloran y se sienten abrumadas. Ella puede asustarse o querer darse por vencida. Estas son buenas señales e indicar que el bebé llegará muy pronto!

Reconocer la transición es lo más importante que una Doula puede hacer. Se necesitará una gran cantidad de consuelo y aliento en ese momento. Ella no debe ser molestada. Recuérdele que debe enfocarse en una expansión a la vez. Este es el momento en que muchas mujeres solicitan alivio para el dolor. Aunque la transición puede ser la parte más difícil del trabajo, por lo general no dura mucho tiempo. Dígale que lo está haciendo muy bien y asegúrale que ella puede hacer esto!

Segunda Etapa

Este es el momento para empujar al bebé hacia afuera. Ella poco a poco o de repente sentirá  una necesidad de pujar. Por lo general obtendrá una explosión de energía, se calma y está decidida a conseguirlo y terminar el trabajo de parto. Es posible que la mujer sienta una sensación de alivio y placer en tomar un papel más activo. También ocurre que las contracciones parezcan detenerse, que la mujer se tumbe a descansar solo para incorporarse a los pocos minutos lista para pujar.

Se necesitará una gran cantidad de amor, aliento y apoyo emocional. Si ella ha evitado medicamentos para el dolor que ella y tiene libertad de movimiento elegirá la mejor posición para ella. La Doula debe recordarle  relajarse completamente entre las expansiones para recuperar su energía. Es importante que se tome ventaja de este regalo de tiempo entre expansiones para descansar.

Es impresionante la gama de sentimientos que los nuevos padres experimentan en el momento del nacimiento. Después de tanto tiempo, trabajo y esfuerzo, lo han logrado; de repente, el dolor se ha ido y el bebé está ahí.

Tercera Etapa

Se refiera a la expulsión de la placenta después del nacimiento del bebé. Lo más probable es que la madre está demasiado excitada y atrapada en el alivio y la alegría del nacimiento.

Es importante que el bebé se coloque piel a piel con su madre. La estimulación temprana del pezón por parte del bebé causará importantes contracciones uterinas que ayudan a expulsar la placenta y evitar el sangrado excesivo materna. Los primeros momentos son sagrados y la madre, el bebé, deben ser alentados a interactuar suavemente y con amor. Suponiendo que la madre haya tenido un parto sin medicamentos, no debe haber ninguna razón para apresurarse para pinzar  y cortar el cordón. Por lo general los médicos que reconoce la importancia de estos primeros momentos y lo fundamental de  retrasar el pinzamiento del cordón y no apresurarse en lavar, pesar, o manejar al bebé.

*basado en uno de los aspectos que cubre el método Bradley

Girar a un bebé que viene de nalgas

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Según Sheila Kitzinger, los fetos que están de nalgas al final del embarazo a menudo se dan la vuelta y se ponen cabeza abajo cuando comienza el parto. Cerca de un 14% están de nalgas a las 32 semanas. La probabilidad de que se giren después es de tres entre cinco, y todavía a las 36 semanas de uno entre cuatro, aunque es menos probable si el feto tiene las piernas estiradas, porque éstas añaden rigidez al cuerpo y dificultan el giro. Algunos fetos incluso cambian de postura una vez que el parto ha comenzado, siempre que tengan suficiente espacio. Hay varias técnicas para ayudar al bebé a girarse:

POSICIONES

Para ayudar al bebé a ponerse en presentación cefálica se pueden intentar posiciones que levanten sus nalgas para sacarlas de la pelvis de la madre.  Estas posturas se pueden hacer en cualquier momento del embarazo, pero son más efectivas a partir de la semana 35-36, pues antes el bebé todavía tiene mucho espacio y, aunque se gire, puede tender a ponerse otra vez en posición de nalgas.

INVERTIDA SOBRE EL ABDOMEN: Consiste en situar la cabeza por debajo del nivel de la pelvis: la madre se puede poner de rodillas, con brazos y manos apoyados en el suelo. Para estar más cómoda se solocan unos cojines gruesos bajo la barriga.  También sirve apoyar la pelvis sobre una cama baja y asomarte a un lado de ésta o ponerse en unas escaleras con las manos más bajas que las rodillas. Hay que procurar dejar todo el espacio posible al bebé para moverse, con las rodillas bien separadas, de modo que no presionen el abdomen, e intentar mover la pelvis para animar al feto a que cambie de posición: los movimientos de balanceo y los giros son buenos. Aunque quizá no sea ésta precisamente la postura que usarías para relajarte, cuando estés razonablemente cómoda relájate y respira lenta y profundamente, aflojando los músculos abdominales con cada espiración de modo que el aire llegue hasta la pelvis. Aquí hay un video de la página http://www.spinningbabies.com

posicion elevada de la pelvis para girar al bebé de nalgasgirar al feto de nalgasINVERTIDA SOBRE LA ESPALDA: La madre se tumba boca arriba con las rodillas flexionadas y unos cojines gruesos debajo de la pelvis para elevarla. También se puede situar en el suelo, cerca de un sofá o silla, colocando las piernas encima del asiento. Si es necesario se puede poner un cojín bajo la cabeza para estar más cómoda. Otra opción es tumbarse en una superficie inclinada, como en una tabla de planchar, con la cabeza más baja que la pelvis. Estas posturas es mejor hacerlas con el estómago vacío ;)

GATEAR: Caminar a cuatro patas es una buena manera de ayudar a girarse al bebé, aunque es recomendable que se haga sobre superficies blandas, como alfombras o esterillas o que la madre lleve protección para rodillas y manos, pues con el peso extra puede hacerse daño.

posiciones para girar a un bebé de nalgasPOSICIÓN DEL GATO: 1.Colocarse de rodillas apoyada en las manos con los dedos totalmente extendidos y la espalda plana e inspirar

2. (abajo a la izquierda)Al exhalar, apoyar bien las manos y arquear la espalda metiendo el cóxis y acercando la barbilla al pecho, imitando a un gato cuando se eriza.

3. (arriba derecha) Inhalar, arquear la espalda hacia abajo,  levantando la cabeza y subiendo las nalgas. 4. Repetir esta secuencia al ritmo de la respiración durante un rato.

Todas estas posiciones se pueden ir alternando,  manteniéndolas durante 15-20 minutos cada una, colocándonos en una de ellas cada 2 o 3 horas. Es mejor realizarlas cuando el bebé esté despierto y activo. Se puede tomar un zumo o algo dulce unos minutos antes de hacer el ejercicio, ya que esto estimulará al bebé a moverse más.

TRUCOS “DE LA ABUELA”

Hay varias formas de atraer la cabeza del bebé hasta el pubis de la madra para que se coloque en la presentación ideal. No sé cúal será su eficacia, pero desde luego son métodos inocuos que merece la pena probar.

Calor: El bebé buscará siempre el confort, y está acostumbrado a temperaturas tibias. Por ello se puede colocar algo frío, como una bolsa de congelados en la parte superior del abdomen de la madre para que el bebé sienta el deseo de girarse. Otra posibilidad es hacerlo mientras la madre se da un baño tibio, para que el contraste sea mayor.

Luz: Los bebés ya tienen desarrollado completamente el sentido de la vista y pueden distinguir la luz o la oscuridad a través de las paredes del útero. Se puede colocar una linterna cerca del pubis de la madre para estimular al bebé a girarse hacia allí.

Música y/o voz: Al igual que los anteriores se trata de intentar que el bebé muestre más interés por lo que sucede en la parte baja del útero para girarse. Por tanto, podemos poner música con unos auriculares cerca del hueso púbico o hacer que el padre/hermano hable al bebé por esa zona, invitándole a girar.

COSAS QUE VAN BIEN:

Visualización. Es bueno visualizar un bebé colocado en posición cefálica y transmitirle que es así como nos gustaría que se pusiera. Para ello podemos utilizar técnicas de meditación o simplemente tomarnos un rato para relajarnos, tomar contacto con el bebé y visualizar cómo se gira y se pone en la postura ideal. También es buena idea colgar imágenes de bebés en posición cefálica por toda la casa.

Nadar es un ejercicio fantástico para todas las embarazadas y, gracias a la posición horizontal, muy recomendable para aquellas cuyo bebé está en posición de nalgas. Tirarse de cabeza, hacer volteretas en el agua o incluso el pino son ejercicios que se pueden hacer en una piscina y ayudarán a que el bebé se dé la vuelta.

Caminar. Igual que nadar es muy beneficioso para todas las embarazadas y el movimiento y balanceo ayuda al bebé a girarse.

Yoga: Muchas de las posturas adaptadas en el yoga para embarazadas ayudarán al bebé a girarse. En este tipo de yoga siempre se tiene en cuenta que el bebé tenga suficiente espacio en el abdomen. Además, el yoga favorece la comunicación entre madre y bebé, y es una buena manera de transmitirle lo que deseamos de él.

Masaje abdominal: Se puede realizar un masaje con crema poniendo la mano izquierda en la parte baja del abdomen y la derecha justo encima, y moviéndolas en la dirección de las agujas del reloj. Cuando la mano derecha llega a la parte superior del abdomen, se desliza la izquierda sobre la derecha y se mueve hacia abajo por la parte izquierda de la barriga. Así la mano izquierda guía, realizando un círculo completo en el sentido de las agujas del reloj. Se puede repetir este masaje durante 10 minutos varias veces al día.

OTROS MÉTODOS:

Hay otro tipo de prácticas para girar al bebé para los cuales hay que acudir a un profesional.

Moxibustión y acupuntura: Tengo que reconocer que soy bastante escéptica en cuanto a estas técnicas, aunque varias mamás me han contado su experiencia directa de éxito con ellas. Supongo que si mi bebé estuviera de nalgas en la semana 36-37 lo probaría. Se trata de estimular un punto de acupuntura (el 67 de vejiga) que se encuentra en el lateral del dedo meñique del pie. En acupuntura se hace con agujas y en la moxibustión se realiza mediante calor con una moxa, que es un rollo de artemisa incandescente que despide calor y aroma. Aquí tenéis una demostración (en inglés):

Versión externa El masaje abdominal (versión externa) a la madre, al final del embarazo, tiene éxito en un 60% de los casos. Se trata de girar al bebé desde fuera y se lleva a cabo por un profesional y en un entorno hospitalario. Se realiza normalmente en las semanas 36-37, pues antes podría desencadenar el parto demasiado prematuramente y si se hiciera después no habría suficiente espacio en el útero para girar al bebé. Se hace una ecografía previa y una al finalizar la maniobra para cerciorarse de que el bebé se ha colocado correctamente en posición cefálica. No la hacen en todos los centros hospitalarios, por lo que es importante contar con un poco de tiempo para localizar a un profesional sanitario con experiencia capaz de hacerla. Es una alternativa sencilla y segura a la cesárea. En este vídeo se ve muy bien cómo se gira al bebé:

Técnica de Webster en quiropráctica.Mediante ajustes en el cuerpo de la madre se trata de girar al bebé para que se ponga en la posición correcta. En este video se puede ver una demostración:

¿Y SI EL BEBÉ NO SE GIRA?

Que el bebé esté en posición de nalgas no quiere decir que tenga que nacer mediante cesárea. Desafortunadamente, durante las últimas décadas se ha abandonado la práctica de atender partos vaginales de nalgas, por lo que muchos ginecólogos no tienen experiencia con este tipo de partos y prefieren hacer una cesárea directamente. Si deseas un parto vaginal deberás informarte antes sobre los protocolos en el centro al que vayas a acudir y buscar un profesional que respete tu decisión. Para que el parto de nalgas sea seguro deben darse una serie de requisitos, como poder parir en posición vertical, que no haya sido provocado ni acelerado mediante la maniobra de Hamilton o con prostaglandinas u oxitocina sintética y no tirar del bebé, sino dejarlo deslizarse solo fuera del cuerpo de la madre.

Más información sobre partos vaginales de nalgas en la página web del Doctor Emilio Santos

Fuente:http://bebeagogo.wordpress.com/2011/05/27/girar-a-un-bebe-que-viene-de-nalgas/

En esta página hay tb videos explicativos