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Cuídate. Tu eres la persona más importante de tu vida

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A veces estamos tan ocupadas en mil y una cosa y en mil y una persona, que nos olvidamos de lo más importante, nosotras mismas. Por eso cuando he leído este artículo de “La chimenea de las hadas” he pensado que debía compartirlo con tod@s vosotr@s

Extracto del post:

10 consejos para ser imparable

Tal y como hemos hecho en el blog esta temporada, si buscamos nuestro lado bonito, nos queremos más, nos cuidamos mejor y logramos ser mejores y más imparables.

  1.    Cuídate por dentro: No olvides nunca el interior, como no se ve, creemos que todo vale, y no es así.Haz deporte, aliméntate bien, descansa lo suficiente, olvídate del móvil y la televisión un rato, y da un paseo. No olvides ninguna comida y bebe mucho agua.
  1. Cuídate por fuera: Saca un rato todos los días para ti, regálate un baño relajante, no olvides tus cremas, ni tratamientos. Píntate los labios de rojo, súbete a unos tacones y cómete el mundo. Desde las alturas tenemos otra perspectiva, todo se ve con otro color y con mucha más seguridad.
  1.   Rodéate de gente amiga: No olvides tus amistades, y saca tiempo para ellos. Lucha con la pereza y con los grupos de whatsapp y reuniros de vez en cuando. Son momentos felices para recargar pilas y compartir experiencias diarias.
  1. Ríete a carcajadas: Ríe sin parar hasta que te duela todo, sonríe siempre. Todo irá mejor con la sonrisa en la cara, la gente te corresponderá y nuestras endorfinas estarán arriba siempre, para afrontar el día
  2. No dejes de aprender: Apúntate a cursos y talleres, viaja, visita exposiciones, lee un libro tras otro, práctica tus hobbies y no lo abandones. Aprende cada segundo de la vida. Organízate día a día con una agenda y no te pases nada por alto.
  3. No seas tu peor enemigo: No seas tan exigente contigo misma. Seguro que los demás tienen de nosotras otra impresión y nosotras no vemos más que las cosas malas y negativas, nuestros defectos. Olvídate y potencia todo lo bueno que tenemos, que seguro gana siempre a lo malo.
  4. Pon pasión a la vida: Ríe, llora, abraza, salta, corre, vive, emociónate, vibra, pero con mucha mucha pasión.
  5. Mímate mucho: Siempre mimas y cuidas a los demás menos a ti. A veces ponemos a todos y a todo en primer lugar, y nos olvidamos de nuestro lugar en el mundo.
  6. Cree en ti misma: Si no lo haces tú, nadie lo hará. Tu eres tu mayor fan.
  7.  Busca el lado bonito de las cosas: No todas las cosas de la vida tienen un lado bonito, a veces es imposible verlo, pero hay situaciones que si podemos mejorar si buscamos su lado bonito.

Fuente: http://www.lachimeneadelashadas.com/

Los 10 malos hábitos en la nutrición familiar

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1. La excesiva improvisación. La mayoría de las familias (hasta un 80% según algunos estudios) no planifica sus menús semanales. El resultado de la desorganización es una práctica alimentaria desequilibrada que conduce al exceso de peso. Se impone el aprendizaje de conocimientos básicos de alimentación para adquirir criterio nutricional y organizarse mejor. Sin duda, alimentarse bien hoy en día requiere reflexión, una compra inteligente para escoger bien sin dejarse el bolsillo y cocinar un poco más.

2. La sistematización del menú a la carta. Salvo excepciones, se recomienda que la familia, pequeños y grandes, se siente a la mesa para compartir los alimentos, con variaciones en la cantidad y en el ritmo que se pueden respetar. Pero atender los antojos individuales por sistema, o preguntar lo que apetece comer a los pequeños, acaba por romper el balance nutricional o bien convirtiendo la cena en un sainete.

3. Saltarse el desayuno. No desayunar o hacerlo de forma desequilibrada con un exceso de azúcares y grasas perjudiciales es un lugar común en muchos hogares. Resulta útil la provisión de distintos tipos de pan de cereal completo, semillas, frutos secos, aceite de oliva virgen, huevos, queso, atún, embutidos magros, frutas o yogur. Para terminar el ayuno nocturno resulta agradable y necesaria la ingesta de líquido: agua, infusiones, fruta recién exprimida, leche, bebidas vegetales y después seguir con el cereal y la proteína (embutido magro, atún o queso) o prepararlo para llevar (bocadillo).

4. Picotear a todas horas. Cuando las colaciones (cuatro o cinco) se han distribuido bien y se han planificado con criterio sus contenidos, los niveles de azúcar en sangre son más estables (menos subidas y bajadas) y, en consecuencia, es menos probable que apetezca picar entre horas. Los niños que aprenden a comer a sus horas respetan mejor los intervalos y la familia no siente justificación alguna para romper su ritmo con los populares ‘snacks’ dulces y salados.

5. Comidas tardías y/o copiosas. Los humanos poseemos un ‘reloj interno’ que ajusta los horarios de ingesta con el gasto energético. Parecería pues ilógico demorar la comida y/o la cena más allá de lo necesario. La solución pasa por conciliar mejor los horarios y agendas familiares para comer antes y cenar pronto. En nuestro país se tiende a cenar tarde y demasiado. Entonces, ¿Cómo van a tener hambre al día siguiente nuestros escolares para el desayuno? Es prioritario adelantar los horarios y organizarse para cenar juntos en familia prontito. La cena debería ser reconfortante pero liviana, para completar las necesidades de todos, sin excesos. Para ello, la verdura, las ensaladas y las sopas se erigen como protagonistas.

6. Refrescos azucarados. Las necesidades calóricas de nuestros escolares no son ilimitadas y si las cubrimos, en mayor o menor parte, con calorías vacías, restamos opciones a otros alimentos que sí aportan compuestos bioactivos (minerales, vitaminas o antioxidantes). Cuando se trata de saciar la sed el agua no tiene rival.

7. Comida rápida. El azúcar o los carbohidratos de absorción rápida se esconden también en la bollería, las galletas, el pan blanco, la pasta y el arroz muy hechos, salsas, helados y postres lácteos y muchos alimentos procesados (sopas preparadas, pizzas y precocinados). Todos ellos son muy atractivos, sabrosos, baratos y de fácil acceso pero conducen a una elevación rápida de los niveles de azúcar en sangre y si no se ‘queman’ se almacenarán en forma de grasa. Cuando estos niveles caen bruscamente a las dos horas se despierta la voracidad por seguir consumiendo estos alimentos. Parece sensato identificar este tipo de comida solamente con el ocio eventual o excepcional.

8. Demasiada carne y poca verdura. “Al menos termina el filete” suplican algunas mamás. La proteína animal no debe ocupar más de una cuarta parte del plato o bandeja, al igual que las legumbres y/o los cereales del menú. Cereales y legumbres se complementan muy bien y contribuyen también al aporte proteico. Bastan pues pequeñas porciones de carne blanca o de pescado. La carne roja debe ser de consumo semanal, pero no diario. Los verdaderos protagonistas deben ser las verduras y hortalizas y en menor medida la fruta, representando en volumen, la mitad de la colación.

9. Malinterpretar las recomendaciones, confundir los términos. La recomendación de comer más granos y cereal completo no se refiere a aumentar el número de tostadas o de raciones de ‘barquitos’ en el tazón del desayuno sino a incluir en las comidas la versión integral del grano de arroz, pasta o pan integral y atreverse con otros ‘granos’: quinoa, avena, mijo, cebada, espelta, trigo sarraceno o alforfón, que conjugan maravillosamente con las verduras o las ensaladas, popularizando merecidamente numerosas recetas en la red.

10. Aversión indiscriminada a todas las grasas. Es injusto e imprudente meter todas las grasas en el mismo ‘saco’. Mientras que la grasa hidrogenada de la bollería, algunas salsas y otros alimentos procesados perjudica seriamente la salud, la grasa insaturada del pescado azul, los frutos secos y semillas, aguacates y aceite de oliva debe formar parte del consumo habitual por sus propiedades beneficiosas. Eliminar la grasa visible de las carnes, disminuir el consumo de embutidos (y cuidar su calidad) y considerar la ingesta de lácteos desnatados en la población de riesgo de obesidad o alteraciones de los lípidos contribuirán a racionalizar la entrada de grasa saturada.

Fuente: http://www.farodevigo.es/vida-y-estilo/salud/2015/02/25/10-malos-habitos-nutricion-familiar/1191084.html

Relactación

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LACTANCIA Y RELACTACIÓN

Muchas mamás que comienzan con mal pie en su lactancia querrían conseguir una lactancia materna exclusiva para poder olvidarse de los famosos “biberones de apoyo”, otras mamás que poco a poco han ido perdiendo su lactancia o que por algún motivo médico dejaron de amamantar, querrían recuperarla y otras mamás que la han perdido por completo sueñan con “volver a tener leche” y poder amamantar a sus bebés.

Pues sí, la relactación es posible, aunque no lo creas. Incluso mamás que no han dado el pecho y han adoptado a sus hijos han conseguido hacerlo con información, apoyo y mucha constancia.

¿PERO LA RELACTACIÓN QUÉ ES?

Cuando una madre ha interrumpido la lactancia materna y desea volver a recuperar la producción de leche para amamantar de nuevo o bien cuando una mamá ha adoptado a un hijo y desea darle el pecho.

También se considera relactación cuando una mamá que alimenta a su bebé con lactancia mixta (biberones + pecho) quiere volver a lactancia materna exclusiva.

COSAS QUE FACILITAN LA RELACTACIÓN

– Edad del niño: cuanto más pequeño más fácil será la relactación

– Tiempo de interrupción de la lactancia: si hace poco tiempo que se ha dejado el pecho será más fácil volver a conseguirlo

– Cuando el niño quiere mamar y además lo hace con eficacia es más fácil conseguir una relactación. Si el bebé ya tenía problemas de succión con anterioridad (frenillo, retrognatia…) costará un poco más de conseguir

– La confianza de la madre y el apoyo que tenga: una madre que confía en su capacidad de lactar tiene muchas probabilidades de conseguirlo. Además necesitará mucho apoyo porque la relactación requiere mucha disponibilidad y piel con piel

¿CÓMO LO HACEMOS?

Cada caso es diferente y para estudiarlo, lo ideal sería que la madre acudiera a un Grupo de Apoyo a la Lactancia Materna y contara con la ayuda de una Asesora de Lactancia o bien de una consultora de lactancia IBCLC (en los casos más complicados). Pero en líneas generales se suele actuar de la siguiente forma:

– Poner al bebé al pecho muy frecuentemente. Cada vez que lo pida o cuando parezca que lo va a pedir. Si se pone al pecho cada hora mejor que cada dos.

– Dormir con el bebé para facilitar las tomas nocturnas que ayudan mucho a la producción de leche por el aumento de la prolactina

– No dar biberones ni chupetes ni nada que pueda interferir en la lactancia (en las relactaciones este punto es muy importante)

– Si el bebé necesita suplementos darlos con un relactador o de otra forma: cucharilla, paladai, vaso, jeringa, etc.

– Practicar el piel con piel con el bebé. Olvidarse del teléfono, de la organización del hogar, de las visitas…fundirse con el bebé y pasar muchas horas piel con piel (todas las que se puedan)

– Si el bebé no quiere mamar, la madre deberá estimular la producción de leche extrayéndosela bien manualmente o bien de forma mecánica.

– Disminuir paulatinamente la cantidad de leche suministrada como suplemento hasta eliminarla por completo

¿QUÉ ES UN RELACTADOR?

Mi forma preferida de dar suplementos a bebés que están siendo relactados es mediante el uso de un relactador. Para mi es la forma más efectiva de estimular al mismo tiempo la producción de leche de la madre y la succión del bebé (porque cuando mama obtiene leche y no se frustra).

El relactador consta de una bolsita con leche (de fórmula o materna extraida) y un tubito muy fino que se introduce en la boca del bebé mientras succiona el pecho.

Es un sistema fantástico porque:

– El bebé obtiene leche al mamar y así no se pone nervioso

– La mamá consigue que el bebé succione el pecho lo que estimula su producción

Si no dispones de la bolsita para relactar a tu bebé, puedes fabricarte tu propio relactador casero con un vasito y un tubito (cuanto más fino sea mucho mejor).

A veces puede ayudar si la mamá se pega el tubito a la piel con esparadrapo para no tener que estar sujetándolo todo el rato que el bebé mama.

CONCLUSIONES

Si se quiere se puede relactar. La madre necesitará información, mucho apoyo, confiar en sí misma y dedicar el tiempo que sea necesario para conseguirlo.

El bebé necesitará piel con piel, disponibilidad al pecho siempre que quiera y obtención de leche.

Toda la familia necesitará que les dejen tranquilos y les apoyen en su decisión de relactar.

Fuente: http://www.maternidadcontinuum.com/2012/06/lactancia-materna-¿como-conseguir-una-relactacion/

Lo que nunca debes decir a una mamá que da pecho (o biberón)

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La lactancia tiene un alto índice de fracaso en nuestra sociedad y las claves están en la desinformación y en muchos mitos que han pasado de las que ahora son las abuelas de los bebés a las madres

Las cosas que nunca debes decir a una madre que da el pecho (o el biberón)

Hay muchos temas polémicos en la maternidad pero el que quizás genere más debate es el referido a la crianza del bebé. Las mujeres, como mamíferas que somos, siempre hemos amamantado a nuestros hijos (o alguna mujer lo hacía por nosotras). Fue a partir de los años sesenta con la llegada de la «liberalización» de la mujer que se confundieron muchos conceptos y se trasmitió a estas que no dar la teta era un síntoma más de libertad junto con su incorporación al trabajo y la llegada de la planificación familiar. La consecuencia más inmediata es que, de manera progresiva, pediatras y madres comenzaron a no dar el pecho y muchos personas nacidas a finales de los sesenta y setenta, e incluso ochenta, se criaron sólo con biberón. Desde hace ya más de una década las cosas han vuelto a su forma más natural, es decir, el pecho y muchos expertos se dedican a fomentar de nuevo lo que es la mejor alimentación para el bebé, teoría avalada por la OMS.

Si uno se para a pensar en cómo funciona la lactancia materna se da cuenta cuán perfecto es el cuerpo humano. No existe ninguna fisura en esta alimentación salvo, claro está, que la madre esté gravemente enferma. Es más, a nadie se le escapa que incluso muchas mujeres del tercer mundo que viven en condiciones paupérrimas en la pobreza más absoluta, incluso ellas ofrecen lactancia materna.

A pesar de la perfección del mecanismo la lactancia tiene un alto índice de fracaso en nuestra sociedad y las claves están en la desinformación y en muchos mitos que han pasado de las que ahora son las abuelas de los bebés a las madres. Hemos querido hablar con una experta en alimentación infantil, Pilar Martínez, asesora de lactancia y autora de los libros «Los 5 Pasos para Tener Éxito en tu Lactancia Materna» y «Destetar sin lágrimas», y madre de dos hijas. También tiene un blog, Maternidad Continuum para ayudar a las mamás que se hayan sentido tan abrumadas como ella cuando me convertí en madre.

Pilar cree que «cuando una mujer se convierte en madre también se convierte en el blanco de las opiniones ajenas». Da igual si conoce o no a la persona, si es de su familia o si es su amigo del alma, cualquier persona cree que «debe» ayudar a la mamá reciente con su opinión y a veces puede llegar a ser bastante «agobiante». Si además la mamá decide dar el pecho, la cantidad e intensidad de las opiniones llegan a límites insospechados, porque la lactancia materna está plagada de mitos completamente erróneos que van pasando de generación en generación.

Además, añade, «las mamás de ahora son hijas de las mamás de hace treinta años y las mamás de hace treinta años, por norma general, alimentaban a sus hijos con biberón», por lo que sus conocimientos de lactancia materna no tienen por qué ser acertados (ya que nunca los han necesitado realmente).

Lo cierto es que una mamá que decide dar el pecho y que toma su decisión como adulta que es, debería ser respetada y apoyada por su entorno. Y esto significa que los comentarios que se refieran a su lactancia materna, deberían ir encaminados en ese sentido. Sin embargo las mamás lactantes suelen escuchar muchísimas críticas que minan su confianza, les hacen sentir mal, les hacen dudar de su capacidad de lactar e incluso les hacen abandonar la lactancia.

Todas las madres, sin excepción, reciben cantidad de comentarios sobre cómo alimentan a su hijo, especialmente si le dan el pecho. Le preguntamos cuáles son los más comunes y cómo ayudar a desterrarlos basándonos en criterios científicos, no en lo que diga la abuela. Estos son los más comunes (y erróneos):

¿Otra vez quiere comer? Pero si acaba de hacerlo. O su variante menos respetuosa: ¡Este bebé está todo el día en la teta!

Los bebés tienen el estómago muy pequeño y lo normal es que coman muy a menudo. Además la leche materna se digiere muy bien por lo que esperar que un bebé recién nacido o de pocos meses, tarde tres o cuatro horas en pedir pecho es una utopía. Además, la producción de leche materna se basa en la succión. Cuanta más succión, más producción, así que lo mejor y más conveniente es que el bebé sea amamantado cuando lo pida (a demanda), ya sea cada tres horas o cada media hora.

Yo creo que se queda con hambre porque tu leche no es buena (o no le alimenta o no tienes leche…)

No es posible que una mamá tenga una leche que no alimente. La leche materna es el alimento óptimo para los bebés, nada puede igualarla (y mucho menos superarla). La calidad de la leche materna sólo podría estar en riesgo si la madre tuviera grandes problemas de desnutrición, así que esta afirmación no tiene ninguna base. Pueden ocurrir muchas cosas, pero que la leche no sea buena no es una de ellas.

¿Para qué te complicas tanto teniendo biberones?

La lactancia materna es una de las cosas más tiernas y preciosas que existen, pero también puede ser agotadora a veces. Si una mamá se queja porque está cansada, es mejor ofrecerle ayuda con la casa, con los hermanos mayores, con la comida…pero no es una buena idea cuestionar su lactancia.

Dar el pecho o no, es una decisión que debe tomar la madre y el entorno debería entenderlo respetando su decisión y apoyarla decida lo que decida. No debemos olvidar que estamos hablando de una mujer adulta que es madre.

A este niño hay que ponerle horarios

La lactancia materna (y la lactancia con biberón también) se debe ofrecer a demanda. No tiene ningún sentido poner horarios a un bebé que no distingue el día de la noche. La alimentación a demanda asegura una buena producción de leche materna y una buena autorregulación alimentaria del bebé (previniendo muchos problemas alimentarios en el futuro).

Si le das un biberón tampoco va a pasar nada

Sigo recordando que estamos hablando con una mujer adulta que ha tomado su decisión de amamantar. No es necesario ponerla en duda cada vez que surge alguna dificultad.

Así que si la mamá tiene algún problema al dar el pecho o necesita ayuda, lo mejor es ofrecérsela, no presionarla para que tire la toalla a la primera de cambio.

Habrá mamás a las que no les importe dar un biberón de vez en cuando, pero hay otras que no quieren hacerlo y que lo consideran como un fracaso de su lactancia, así que es mejor no recomendarlo.

A mis hijos los crié con biberón y mira qué fuertes están. O su variante: Con el biberón se crían igual

Perfecto, cada madre elige el tipo de crianza que quiere seguir con sus hijos. La mamá que eligió el biberón lo hizo según su opinión y la mamá que decide amamantar lo hace según la suya, ambas igual de respetables. En realidad casi todo vuelve al mismo punto: apoyo y respeto por la decisión de la madre.

Si le das biberón dormirá más por las noches

Hay bebés que se despiertan mucho con el pecho y hay bebés que se despiertan mucho con el biberón. Aunque es cierto que la leche de fórmula cuesta más de digerir y puede hacer que el bebé tarde más en despertarse, la mamá debe saber que si elimina las tomas nocturnas del bebé, tendrá menos producción de leche materna por el día.

Es decir, que puede que con este consejo estemos poniendo en peligro la lactancia y además no consigamos dormir más.

Si le quitas la teta, el papá podrá participar más en la crianza del bebé

Un bebé necesita muchísimos cuidados. El papá puede participar en la crianza con muchísimas otras cosas: bañar al bebé, vestirlo, cambiarle el pañal, sacarlo de paseo, dormirlo, hacerle un masaje, cantarle una nana, jugar con él, leer un cuento…

No sé por qué se da este consejo porque no tiene mucho sentido. Lo ideal es que el papá participe en la crianza del bebé y puede hacerlo en todo, excepto en darle el pecho.

¿Cuándo dejará de tomar teta?

A muchas mujeres les molesta mucho que les hagan esta pregunta. Muchas me comentan «Acaba de empezar a tomar pecho y parece que todos quieren que lo deje ya» porque es la típica pregunta que le hacen a las mamás lactantes casi desde el hospital.

Algunas mamás tienen decidido cuánto tiempo quieren amamantar, otras no y otras van cambiando sus planes conforme el bebé crece, así que, ¿qué más da cuando dejará el pecho? ¿Por qué preguntarle sobre esto? ¿Realmente nos importa la respuesta o es sólo por romper el silencio?

Si no se nos ocurre nada que decir, mejor comentemos lo guapo que es el bebé y ya está.

Por otra parte, aunque mucha gente lo desconoce la OMS y la Asociación Española de Pediatría recomiendan dar el pecho de manera exclusiva durante los seis primeros meses de vida y junto con otros alimentos al menos hasta los dos primeros años y una vez pasado este tiempo, hasta que la mamá y el bebé lo decidan.

Osea, que aunque nos pueda extrañar ver a un bebé de más de un año siendo amamantado, lo cierto es que es lo normal y lo recomendado por todos los organismos oficiales.

La lactancia materna es muy esclava y no te deja hacer nada…

Depende de para quién. Hay personas que consideran que dar el pecho te ata demasiado, sin embargo muchas mujeres piensan que es mucho más cómodo tener la leche preparada y esterilizada en cualquier parte que tener que cargar con bolsa, biberones, esterilizador, leche, agua…

En mi opinión la lactancia materna te deja hacer todo igual que la artificial, pero lavando menos biberones.

Conclusión

Las críticas gratuitas casi siempre son molestas, pero en el caso de las mamás lactantes pueden llegar a ser muy desestabilizadoras porque en el periodo de puerperio (que según algunos autores puede durar dos años) las hormonas están bastante alteradas y ocurren grandes cambios a nivel físico y emocional, lo que impide que la madre pueda recibir las críticas de manera “constructiva” y responder ante ellas con su nivel de raciocinio habitual. Todo esto, suponiendo que las críticas vienen con buena intención…

Así que si conocéis a alguna mamá que ha decidido amamantar a su hijo y no sabéis qué decir al respecto, mejor no digáis nada.

Fuente: http://www.abc.es/familia-vida-sana/20121230/abci-cosas-nunca-debes-decir-201212281345.html

Santa Águeda: Protectora de los problemas de lactancia

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Hoy 5 de febrero se celebra en la orbe cristiana la festividad de Santa Águeda de Catania (también llamada Santa Agata o Santa Gadea en las versiones mas arcaicas del nombre). Considerada protectora de las mujeres, patrona de las enfermeras y a cuyo amparo suelen recurrir las mujeres creyentes ante los males de los pechos (el cáncer de mama tan cruelmente extendido en nuestros días), los partos difíciles y los problemas con la lactancia.

Los problemas durante el tiempo de lactancia suelen ser comunes: mastitis, perlas de leche, obstrucciones, abcesos, grietas, “falta de leche”… Muchos de ellos son provocados por mala colocación del bebe al pecho, otros por la falta de apoyo familiar y social y la proliferación de falsos mitos en torno a la lactancia. La mayor parte tienen fácil y rápida solución, pero si no son tratados a tiempo y cuentan con el asesoramiento adecuado pueden acabar con la lactancia, dejando un sabor agridulce a las mujeres que intentaron lactar pero que sucumbieron ante el dolor, la falta de información, el mal asesoramiento, la falta de ayuda y apoyo en el entorno familiar o colaboración del personal médico… Para subsanar estos posibles problemas y ayudar a las madres lactantes en su labor de amamantamiento surgen la liga de la leche, los grupos de apoyo a la lactancia y las asesoras de lactancia, las doulas, … mujeres que de forma desinteresada prestan su ayuda a las nuevas madres prestándoles sus consejos, sus vivencias, sus experiencias, su hombro para llorar, su oído para escuchar, su respuesta inmediata para conseguir que el problema deje de ser problema… Santa Águeda es la protectora de las dificultades en la lactancia. Los grupos de apoyo y las asesoras de lactancia las mujeres que se encargan de solucionarlos. Hoy 5 de febrero es su día. Muchas gracias a todas ellas por su gran labor…

(…/…)

El nombre de Águeda es de origen griego y etimologicamente su significado es “bondadosa” o “virtuosa”.

La vida y hechos de esta Santa protectora de las mujeres aparece recogida en la obra “La leyenda dorada” del hagiógrafo (persona que escribe sobre la vida y obra de los santos) Santiago de la Vorágine. Santiago cuenta que Águeda era una joven bellísima, hija de una familia noble que vivía en la zona de Catania (Sicilia, Italia) hacia el año 250, momento en que el emperador romano Dacio había ordenado una persecución implacable contra los seguidores de Jesucristo.

santa agueda de catania 2

Un día el senador de la zona, de nombre Quintianus, se enamoro perdidamente de ella y trato por todos los medios de conseguir sus favores. Pero Águeda se negaba una y otra vez explicándole que ella solo amaba a Jesucristo y que había decidido preservar su virginidad como muestra de su fe.

Quintianus enloquecido por el rechazo de la joven Águeda decidió someterla al que él consideraba el peor de los castigos: la perdida de su virginidad. Por lo que durante un mes ordeno encerrarla en un lupanar (una casa de prostitutas) y obligarla a cumplir los mil y un deseos de los hombres que allí acudieran… Águeda se refugio en la oración y milagrosamente pasado ese tiempo, seguía manteniendo su virginidad intacta.

santa agueda de catania 4

Quintianus perdió entonces toda la cordura y decidió torturarla salvajemente. Ordeno que le presionaran brutalmente los pechos y posteriormente se los cortaran. Mientras era sometida al martirio Águeda dirigiéndose a su torturador le dijo:

“Cruel tirano, ¿no te da vergüenza torturar en una mujer el mismo seno con el que de niño te alimentaste?”.

Sigue contando Santiago en “La leyenda dorada” que San Pedro se apareció ante la bella Águeda y le curo sus heridas, pero que Quintianus siguió torturándola arrojándola sobre carbones al rojo vivo hasta que finalmente expiro.

En la iconografía religiosa es común su representación con los pechos cortados, o siendo sometida a la tortura del brutal aplastamiento de sus senos. En varias imágenes podemos verla acompañada con el verdugo armado de tenazas y retorciendo su seno. También sosteniendo ella misma unas tenazas en la mano y un ángel con sus pechos en una bandeja o ella misma portando una bandeja o plato con sus senos cortados.

santa agueda de catania

Santa Águeda, patrona de las mujeres, protectora de los males de los pechos, de los partos difíciles y de las dificultades o problemas en la lactancia celebrará su festividad, entre otros lugares, en Zamarramala (Segovia), donde la fiesta de “Las Águedas” ha sido declarada de Interés Turístico Nacional. Esta festividad se remonta a la Edad Media (se tiene constancia de su celebración desde 1227) y en ella las mujeres reciben durante dos días el bastón de mando de la ciudad mientras encargan a los hombres las labores domésticas.

Esta festividad de Las Águedas dueñas de un matriarcado, tiene como predecesora pagana la figura de las amazonas, mujeres guerreras que según la mitología se amputaban uno de los pechos (el derecho) para poder disparar mejor sus arcos. Pueblo femenino que vivía independiente de los hombres a los que sólo acudía una vez al año para favorecer la continuidad de su estirpe.

amazona

La tradición popular oral ha recogido numerosas canciones o coplillas relativas a Santa Águeda y el martirio al que fue sometida. El escritor español José María de Cossío recogió este “Romance de Santa Agueda” de tradición aragonesa:

“Agueda que no quisiste
a los dioses adorar;
en prueba de tu constancia
las tetas te han de cortar;
y le respondió la santa
con afeuto singular;
—que cuerten por donde quieran,
que cuerten si han de cuertar—.
Y le cuertaron las tetas
como aquel que cuerta pan.”

Fuente: http://ecvlactando.com/2014/02/05/santa-agueda-protectora-de-los-problemas-en-la-lactancia/