Archivos Mensuales: marzo 2014

El padre en el parto

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Quizás creamos que la presencia del padre es esencial a la hora de dar a luz un hijo.

El padre en el partoHay mujeres para todos los gustos y así debe ser. Las hay que no se imaginan sin el padre al lado y las hay que saben que su chico no está hecho para eso.

Incluso también hay mujeres que no quieren que sus hombres las vean en semejante trance y desde luego hay hombres que tienen absolutamente claro que quieren estar y otros que si pudieran lo evitarían.

Muchas veces el padre se siente en la obligación de estar porque es lo que se espera de él. Es una obligación que nadie nombra pero tiene un componente de presión importante.

 

Quisiera invitar a las parejas a que charlen y aborden el tema de estar o no estar en el momento del parto en profundidad. La compañía que la mujer elige para dar a luz a su bebé influye sobremanera en cómo se desarrolla el parto.

El debate queda abierto. Puedes leer más aquí.

Un poco de historia.

La presencia del padre en el parto es realmente reciente, quizás a penas ronde los 40 ò 50 años.

Desde esa fecha hacia atrás, los hombres esperaban fuera de la habitación donde estaba teniendo lugar el nacimiento. Siempre se entendió y se respetó como algo cosa de mujeres y desde luego, si hay algo que es de mujeres es el parto y la lactancia.

En numerosas civilizaciones aún sigue siendo así… el padre espera con sus nervios y su impaciencia fuera.

Y cuenta el obstetra francés Michel Odent que tiene su sentido fisiológico que el hombre no esté donde ella, sobre todo si está nervioso o tiene miedo, ya que es una emoción que dispara la adrenalina y es muy muy contagiosa. Y la adrenalina nos cierra el cuerpo, es decir, entorpece o bloquea la dilatación que el cuerpo de la madre ha de llevar a cabo para que salga su bebé.

Tampoco podemos olvidar que somos mamíferos y que es nuestro cerebro de mamífero el que se ha de poner en marcha para poder parir.

La gran mayoría de las mamíferas, no me voy a animar a decir todas, por si hay alguna que confirma la regla, pare sin el macho. Pocos animales hacen clan familiar, y las hembras mamíferas de estos que permanecen juntos durante el resto de la vida, paren solas, en sus madrigueras, sin los machos. Estos comúnmente andan en las cercanías protegiendo el momento, a la madre y a las crías. Deberíamos preguntarnos por qué.

Así que es normal que algunos padres prefieran estar de guardianes protectores  que de acompañante a su mujer.

Dos razones para que el padre se prepare:

Si después de todo el padre quiere, desea y decide estar presente en el parto debería ir preparado por dos razones importantes:

1. Se sentirá mucho más útil y más preparado para asimilar todo lo que va a experimentar y podrá dar un apoyo eficaz y amoroso a su pareja.

2. La madre tendrá un sostén invaluable en un momento trascendental en su vida.

LO QUE EL PADRE DEBERÍA SABER SI VA A ACOMPAÑAR UN PARTO
1.      Habla con tu pareja antes del parto para conocer como desea parir. Esto te ayudará a apoyarla y a protegerla en sus deseos ese día.

Quizás parezca obvio, pero te sorprendería saber la de padres que no saben lo que desea su mujer. Quizás sea incluso que ni la propia mujer sepa lo que desea.

Pararse a sopesar qué es lo que queremos y cómo queremos que suceda es imprescindible para recibir el apoyo.

Te pongo un ejemplo. Imagínate que una mujer haya decidido no ponerse la epidural en su parto. E imagínate que en el momento más vulnerable del parto empieza a pedir la epidural. En ese momento si el padre que conoce el deseo primario de su mujer de no ponerse la epidural no podrá darle el apoyo que necesita para que la madre supere el trance.

2.      Si ya sabes todo lo que desea ahora debes entender que ella es la protagonista.

El proceso es suyo y tu trabajo es estar a su servicio. Despierto, atento, pero en segundo plano.

3.      Los partos son como las cajas de bombones, nunca sabes cómo va a ser el vuestro.

Así es, por mucho que hayamos planeado, la vida también tiene sus planes y misterios que no entendemos. A veces empeñarse no es lo mejor. Nos preparamos sí, pero aceptamos que pase lo que tenga que pasar.

Lo inteligente, después de haberse preparado para lo óptimo, es rendirse a la vida y dejar que todo fluya.

4.      Protege el espacio. Hay un espacio teórico idóneo para facilitar el parto.

En la medida de lo posible mantén la penumbra en el lugar, protege el silencio, sobre todo evita que ella tenga que contestar a preguntas. Una música que le guste puede ayudar y muy importante, que la habitación esté muy bien caldeada. Una mejor de parto nunca debe pasar frío.

Cuantas menos personas haya en la habitación tanto mejor.

Si te fijas, el ambiente debe ser muy parecido a una primera cita romántica: velas, música, calor, intimidad

Se suele decir que el mismo ambiente que puso al bebé dentro es el que llegado el momento, le hará salir.

5.      Fuera los relojes.

No hay tiempo en un parto. Dos horas, ocho, doce o dieciséis…. lo que la mujer necesite.

Así que deja tu impaciencia detrás de la puerta. Estate relajado y sin prisa.

6.     Ofrécele tu cuerpo para apoyarse en ti.

Colgarse de tus hombros, apoyar su espalda sobre tu pecho, apretar tus manos… puede ser de gran alivio.

posturas para parto

 7.      Invítala a cambiar de posición.

El movimiento es muy bienvenido en el parto.

Hazlo de forma sutil, nunca impongas.

8.      Tu mujer puede convertirse en una leona.

Es más debería convertirse en una leona, es señal de que ha conseguido meterse realmente en el parto.

Y cuando digo leona, es leona. Imagínate a una en frente de ti ¿crees que tendrías miedo? Pues puede que sea eso lo que sientas cuando tu mujer entre en el planeta parto.

Y como si estuvieses delante de una leona, no corras, es el momento de ponerte aún más a su servicio. No la saques de ahí, no la quieras convertir en ella de nuevo… ese es el mejor lugar desde el que dar a luz un hijo.

9.     Tu mujer necesita expresar la intensidad de su parto.

Gritará, aullará, rugirá, resoplará, dirá que no puede más, pedirá auxilio, sentirá que se muere…

Mantente en tu sitio, con tranquilidad… entiende que el momento está cerca y que estos alaridos son parte del proceso.

No te preocupes, todas las mujeres pasamos por ahí y es necesario poder expresar.

10.     Si ella quiere o te lo pide masajea su espalda, sobre todo en la zona lumbar.

Hazlo con fuerza durante las contracciones y más suave cuando hayan pasado, con las dos manos, con movimientos circulares de dentro a fuera.

11.      Apóyala y dale fuerzas.

Dile entre contracciones que la amas y que estás orgulloso de ella.

Dile en los momentos más críticos que es una mujer muy valiente y que solo ella podría hacer lo que está haciendo.

12.       Tras el nacimiento, protege la fusión de tu bebé con su madre.

El primer momento del nacimiento de tu hijo es fundamental que se vincule con su madre. Protege en la medida de lo posible que no separen a tu bebé de su madre.

El vínculo del bebe con el padre se hará a través de la madre. Como dice Laura Gutman, papá sostiene a mamá y mamá sostiene a bebé. Papá y bebé se relacionan a través de mama.

Y tu que opinas, ¿crees que es importante que el padre esté preparado para acompañarte?

Ahora tienes un taller diseñado para que él no se sienta perdido y desubicado en el parto y pueda acompañarte de manera eficaz y amorosa.

 

Fuente: http://www.tudoulaonline.com

Relactación

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LACTANCIA Y RELACTACIÓN

Muchas mamás que comienzan con mal pie en su lactancia querrían conseguir una lactancia materna exclusiva para poder olvidarse de los famosos “biberones de apoyo”, otras mamás que poco a poco han ido perdiendo su lactancia o que por algún motivo médico dejaron de amamantar, querrían recuperarla y otras mamás que la han perdido por completo sueñan con “volver a tener leche” y poder amamantar a sus bebés.

Pues sí, la relactación es posible, aunque no lo creas. Incluso mamás que no han dado el pecho y han adoptado a sus hijos han conseguido hacerlo con información, apoyo y mucha constancia.

¿PERO LA RELACTACIÓN QUÉ ES?

Cuando una madre ha interrumpido la lactancia materna y desea volver a recuperar la producción de leche para amamantar de nuevo o bien cuando una mamá ha adoptado a un hijo y desea darle el pecho.

También se considera relactación cuando una mamá que alimenta a su bebé con lactancia mixta (biberones + pecho) quiere volver a lactancia materna exclusiva.

COSAS QUE FACILITAN LA RELACTACIÓN

– Edad del niño: cuanto más pequeño más fácil será la relactación

– Tiempo de interrupción de la lactancia: si hace poco tiempo que se ha dejado el pecho será más fácil volver a conseguirlo

– Cuando el niño quiere mamar y además lo hace con eficacia es más fácil conseguir una relactación. Si el bebé ya tenía problemas de succión con anterioridad (frenillo, retrognatia…) costará un poco más de conseguir

– La confianza de la madre y el apoyo que tenga: una madre que confía en su capacidad de lactar tiene muchas probabilidades de conseguirlo. Además necesitará mucho apoyo porque la relactación requiere mucha disponibilidad y piel con piel

¿CÓMO LO HACEMOS?

Cada caso es diferente y para estudiarlo, lo ideal sería que la madre acudiera a un Grupo de Apoyo a la Lactancia Materna y contara con la ayuda de una Asesora de Lactancia o bien de una consultora de lactancia IBCLC (en los casos más complicados). Pero en líneas generales se suele actuar de la siguiente forma:

– Poner al bebé al pecho muy frecuentemente. Cada vez que lo pida o cuando parezca que lo va a pedir. Si se pone al pecho cada hora mejor que cada dos.

– Dormir con el bebé para facilitar las tomas nocturnas que ayudan mucho a la producción de leche por el aumento de la prolactina

– No dar biberones ni chupetes ni nada que pueda interferir en la lactancia (en las relactaciones este punto es muy importante)

– Si el bebé necesita suplementos darlos con un relactador o de otra forma: cucharilla, paladai, vaso, jeringa, etc.

– Practicar el piel con piel con el bebé. Olvidarse del teléfono, de la organización del hogar, de las visitas…fundirse con el bebé y pasar muchas horas piel con piel (todas las que se puedan)

– Si el bebé no quiere mamar, la madre deberá estimular la producción de leche extrayéndosela bien manualmente o bien de forma mecánica.

– Disminuir paulatinamente la cantidad de leche suministrada como suplemento hasta eliminarla por completo

¿QUÉ ES UN RELACTADOR?

Mi forma preferida de dar suplementos a bebés que están siendo relactados es mediante el uso de un relactador. Para mi es la forma más efectiva de estimular al mismo tiempo la producción de leche de la madre y la succión del bebé (porque cuando mama obtiene leche y no se frustra).

El relactador consta de una bolsita con leche (de fórmula o materna extraida) y un tubito muy fino que se introduce en la boca del bebé mientras succiona el pecho.

Es un sistema fantástico porque:

– El bebé obtiene leche al mamar y así no se pone nervioso

– La mamá consigue que el bebé succione el pecho lo que estimula su producción

Si no dispones de la bolsita para relactar a tu bebé, puedes fabricarte tu propio relactador casero con un vasito y un tubito (cuanto más fino sea mucho mejor).

A veces puede ayudar si la mamá se pega el tubito a la piel con esparadrapo para no tener que estar sujetándolo todo el rato que el bebé mama.

CONCLUSIONES

Si se quiere se puede relactar. La madre necesitará información, mucho apoyo, confiar en sí misma y dedicar el tiempo que sea necesario para conseguirlo.

El bebé necesitará piel con piel, disponibilidad al pecho siempre que quiera y obtención de leche.

Toda la familia necesitará que les dejen tranquilos y les apoyen en su decisión de relactar.

Fuente: http://www.maternidadcontinuum.com/2012/06/lactancia-materna-¿como-conseguir-una-relactacion/